El poder del ácido estomacal
El estómago alberga jugo gástrico compuesto de ácido clorhídrico con un pH entre 1 y 3. Es tan potente que podría disolver metales como el zinc. Su función es descomponer alimentos y eliminar bacterias. No nos autodigerimos porque el estómago tiene una mucosa alcalina protectora que se regenera cada pocos días. Este equilibrio entre corrosión y protección es una maravilla de la ingeniería biológica. El cuerpo mantiene este ácido bajo control estricto para evitar daños en otros tejidos, demostrando una gestión química interna perfecta para la supervivencia humana.
