Victor Lustig: El genio que vendió la Torre Eiffel
Victor Lustig es considerado uno de los estafadores más brillantes y audaces de todos los tiempos. En 1925, leyó que la Torre Eiffel necesitaba reparaciones costosas y que el mantenimiento era difícil. Lustig se hizo pasar por un funcionario del gobierno francés y convocó a los principales chatarreros de la ciudad. Con documentos falsos, les convenció de que el gobierno quería vender la torre como chatarra de forma confidencial para evitar el escándalo público. Logró estafar a un comerciante por una suma enorme y huyó a Viena. Lo más increíble es que, meses después, ¡intentó venderla de nuevo! Lustig poseía un carisma y una capacidad de manipulación tales que incluso Al Capone fue engañado por él en una ocasión. Su caso sigue siendo estudiado en psicología criminal como el ejemplo perfecto de “ingeniería social” y confianza, demostrando que con la narrativa correcta, hasta lo más imposible puede parecer una oportunidad de negocio legítima.
